Diario de mi destete

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Quiero aclarar que no soy asesora de lactancia, solo soy una mamá que ha destetado amorosamente a sus dos hijos y quiero compartir mi experiencia contigo. 

Si deseas destetar siempre sugiero que puedas estar acompañada por una experta en lactancia, yo te recomiendo a las que me han ayudado en este proceso (con Lorena de @amamantarcol hice su curso de destete amoroso, leí el ebook de destete de Lina @red_mamas y a Marce de @casadematrioskas le he consultado qué hacer con mi leche después del destete) a las tres le he escrito en búsqueda de ayuda.

Hoy cumplimos 24 meses, mi bebé de haber nacido y yo de ser su madre. Desde que nació me planteé al menos amamantarle los dos primeros años. Ya antes había amamantado a mi primer hijo hasta los 4 años. Hice lactancia en tándem, es decir continué lactando a mi recién nacido y a mi hijo mayor al mismo tiempo por los primeros 10 meses.

Durante el embarazo tuve muchos episodios de agitación del amamantamiento y cuando mi segundo bebé nació volví a sentir el placer de los torrentes de oxitocina en mi cuerpo, las corrientes en mis pechos y la succión suave y firme del recién nacido. ¡Wao! lo había olvidado.

Esto me llevó a pensar que la lactancia debe ser placentera en todo momento, cuando dejara de ser así era la señal para empezar a destetar amorosa y paulatinamente. 

“La lactancia debería ser placentera”

Empecé primero con el destete nocturno, que en mi experiencia es más fácil, aunque para la gran mayoría de mamás que me han escrito es más fácil hacer el destete diurno. 

Antes de cumplir los dos años de mi segundo bebé, empecé a sentir otra vez la incomodidad y la agitación; incluso estaba ya teniendo pensamientos apartando, empujando o golpeando con mucha agresividad a mi bebé. Suena loco, pero es real y no me da pena decirlo (antes sí, porque también pasé estos episodios con mi primer hijo) hasta que me di cuenta de que nos pasaba a muchas y es importante visibilizar para que más mujeres se den cuenta que aparecen estos pensamientos intrusos de vez en cuando y no están relacionados con el amor a nuestros pequeños sino con el cansancio y el agotamiento que trae el amamantamiento. 

Ahora si empecemos con mi diario. Los días no están en orden cronológico como tal (de un día a otro pudo haber pasado una semana, por ejemplo) en total mi destete duró unos dos meses.

Día 1. ¿Por qué voy a destetar? Porque estoy cansada.

Nada más que decir. Producir leche materna necesita mucha energía de nuestro cuerpo, las posiciones en las que lactamos, incluso si estamos acostadas, suelen ser algo incómodas y tienen un impacto en nuestro cuerpo. ¿Qué otras razones son válidas para destetar? Todas son válidas.

Empezaré diciendo que afortunadamente cada vez es menos demonizado el destete dirigido por las madres, aunque no faltan los comentarios donde se expresa de alguna manera que estamos siendo malas madres, egoístas y que no queremos a nuestros hijos.

Nada más alejado de la realidad; una madre que no amamanta desde el principio o que decide interrumpir su lactancia a la edad que sea por el motivo que sea, no está dejando de amar a su bebé ni lo está traumando. No eres mala madre, no eres una terrible madre, incluso el término “la buena madre” a veces es demasiado pesado de llevar; por lo tanto, eres solo SU madre. La única madre que tiene tu bebé y ya eso te hace extraordinaria. 

Acerca del sentimiento de culpa lee más en mi diario de destete nocturno.

Día 2. ¿Se va a traumar mi bebé si lo desteto?

Yo tuve ese miedo más infundado en mi primer destete, con esta segunda ocasión aún persistía ya con menos fuerza. 

No te puedo negar que es una experiencia dolorosa para tu bebé y es claro que, así como esta, vendrán otras experiencias dolorosas por las que estará atravesando. Lo que marca la diferencia es el acompañamiento. Que no lo dejes solo o sola en un momento tan vulnerable. Que no uses mentiras, siempre dile la verdad, aunque sea dolorosa para ambos. 

Día 3. ¿Va a sufrir mi bebé si lo desteto? 

Si, el destete es una experiencia dolorosa, no es nada agradable, será doloroso e incluso habrá más llanto y explosiones emocionales. Por eso debes estar decidida a destetar porque la inversión en contención y acompañamiento emocional va a aumentar por los días o semanas en las que estés destetando. 

Día 4. ¿Qué emociones hay alrededor del destete? 

En este día he sentido tristeza, me he sentido egoísta, he tenido un montón de pensamientos saboteadores. Luego recuerdo que es lo mejor para los dos y se me pasa. 

Día 5. La técnica que usaré para destetar (si se le puede llamar así): es nombrar, validar, acompañar.

Yo nombro mi falta de deseo de seguir amamantando, esto va a desatar algunas emociones en mi y en el bebé como enojo, tristeza, frustración; que por su puesto debo validar y acompañar. 

Día 6, 7 y 8. ¿Cómo le dije a mi bebé que ya no quiero seguir amamantando?

“Amor las teticas están cansadas de ayudarte, ellas han hecho un trabajo arduo por estos dos años por lo tanto ya voy a dejar de darte lechita, ahora mami estará para ti en otras formas” Su rostro se muestra triste. 

“Amor aquí estará mamá siempre para ti, pero las teticas se irán a descansar de todo el trabajo maravilloso que han hecho contigo” Su rostro hoy se mostró menos triste. Algo de aceptación. 

Duré 3 días en esta preparación previa. Nuevamente le dije que ya estaba cansada y que no quería seguir amamantando. 

Día 9. Lidiando con la culpa materna

¿Por qué siento tanta culpa? Me sirve mucho racionalizar esa sensación. Me pregunto cuál es la razón por la que estoy sintiendo culpa. ¿Le estoy haciendo daño a mi hijo? ¿Estoy siendo irresponsable? ¿Le estoy dando un trato que no es digno? ¿Estoy vulnerando sus derechos? ¿Lo estoy violentando?

Esto lo escribí en el diario de mi destete nocturno: 

“Algunas madres podemos sentir culpa cuando destetamos porque creemos que le estamos haciendo daño o creando un trauma al bebé, otras porque consideran que la única forma de hacer un destete respetuoso es que lo dirija el niño o la niña. La lactancia es mucho más que alimento, favorece en gran medida la gestión emocional del bebé, además ayuda a establecer un vínculo de apego seguro. El hecho de que la lactancia se acabe no quiere decir que este vínculo acabe, sino que seguirá y aumentará cada día, ¿sabes por qué? porque no se trata de la lactancia o de tus tetas, se trata de ti, eres su madre y eres mucho más que leche. Hasta aquí has usado este sistema maravilloso que nos dio la naturaleza o Dios para favorecer el crecimiento físico y emocional de tu bebé, pero siempre has sido tú, mucho más que la lactancia. Será un proceso difícil, porque se trata de una transformación de hábitos, por ello verás resistencia y llanto; lo cual es totalmente válido, pero una cosa es que tu bebé llore por la molestia de los cambios que ocurren en su vida y otra muy diferente es que busques intencionalmente que llore para que «aprenda» algo”

No te sientas culpable en tu destete, invierte tu energía emocional en atender amorosamente las necesidades y el llanto de tu bebé.

Día 10. En este día me propuse revisar las tomas del día. 

Las tomas que yo ofrecía por mi comodidad se fueron inmediatamente, sé que ahora es más trabajo y por eso me preparé para ello mientras pasa este proceso. Luego identifiqué las tomas que el usa por aburrimiento o entretenimiento.

Día 11. Hicimos un plan. Eliminamos algunas tomas que mi bebé usa por aburrimiento y dejamos las que yo consideré serán las tomas más importantes de él. 

Día 12. ¿Qué plan hicimos? 

Dejamos solo tres tomas: la de la mañana al levantarse, la del medio día para la siesta, la de la noche para despedirse de las tetitas, pero no para dormir sino antes de dormir. 

Día 13. En este plan he recibido ayuda de dos personas para que pasen algo de tiempo con mi bebé porque yo trabajo en casa. Considero que si trabajara por fuera de casa de pronto sería más fácil para mí.

Día 14. Hemos tenido momentos difíciles porque le he negado las tomas que ha solicitado fuera del plan y por supuesto esto ha traído momentos de tristeza, irritabilidad y frustración. Lo he estado acompañando, cargando, conteniendo. Está siendo doloroso para mí también. Me he estado sintiendo egoísta.

Día 15. ¿Cómo he acompañado las pataletas?

Otra vez he usado la técnica nombrar, validar y acompañar. 

Primero le nombro lo que está sintiendo: “estás enojado porque mami te dijo que no te daría tetica cierto, es válido que te sientas así mi corazón, y aquí está mamá para ayudarte a regular nuevamente” 

Día 16. ¿Cómo me ha ayudado el porteo? 

El porteo favorece el movimiento, la contención y el contacto físico que me ha ayudado transmitirle a mi hijo que sigo aquí y que mamá es mucho más que leche. Además, el contacto y la cercanía propician las caricias, los besos, los abrazos, y la protección corporal que hacen parte de ese alimento emocional que antes la teta también sustentaba.

Parece contradictorio porque está cerca de sus amadas tetitas, pero no. Lo ha estado tomando muy bien porque el contacto, movimiento y balanceo le hacen sentir que no está perdiendo a mamá, que mamá sigue presente. 

Día 17. ¿Qué es un destete respetuoso?

La teta suple principalmente dos necesidades (aunque hay otras más):  Una de tipo nutritiva y otra de tipo emocional, a veces las dos al mismo tiempo. Cuando empiezas un destete es bueno suplir esas necesidades a través de otras formas, de acuerdo con la edad de tu bebé. Procurando un trato digno. 

Algunas técnicas como mentirle, contarle historias de terror de la teta, echarle picante al pezón o cualquier otra sustancia con mal sabor u olor, no es respetuoso. En lo posible tampoco es respetuoso quitárselo de un día para otro (a menos que haya un evento fortuito, en cuyo caso el bebé necesitará mucho más apoyo y contención emocional) por eso para mí es importante la planificación. 

El destete respetuoso es básicamente, ir retirando tomas progresivamente y cambiar el sostenimiento emocional de la teta por tus brazos, caricias, amor, presencia entre otros. 

Día 18. Si bien es cierto en un destete es importante hacerle entender al bebé que mamá estará más disponible también es importante que algunas veces el bebé lo atienda otra persona. En mi caso estas últimas dos semanas han sido de arduo trabajo por el cambio de hábitos y ya empiezo a sentir el agotamiento en mi cuerpo.

Día 19. Hoy ya se siente el agotamiento más fuerte, le he pedido a mi esposo que se encargue de la atención completa de mi bebé.

Día 20. Este día está siendo duro, he estado conteniéndole y abrazándole porque ha estado muy irritable cuando me pide teta y no se la doy. El cambio de hábitos es fuerte para los humanos requiere de tiempo. Pero tu bebé no tiene que pasar por esto solo para eso estamos nosotras para contener y acompañar este momento. 

Día 21. Si mi bebé llora por la teta y yo no se la doy. ¿Quedará traumado? 

En la vida hay momentos difíciles, lo más fuerte de todo es atravesarlas en soledad sin alguien con quien nos podamos regular. Por eso insisto en el acompañamiento emocional debe ser prioridad por estos días. Sin embargo, estuve googleando las causas del trauma infantil y en ningún lado aparece el destete dirigido amorosamente por la madre sea una de las causas.

Día 22. Asombrosamente le he negado algunas tomas a mi bebé que están fuera del plan y él lo ha tomado muy bien. Me da un abrazo y se pone a jugar otras cosas.

Día 23. Hoy mi bebé ha estado más irritable que nunca, los desbordes emocionales están a la orden del día y yo sobre cansada. He pedido a otra persona que atienda a mi bebé y yo salir a otro lugar porque no podía contener más. 

Día 24. Mi bebé hoy tuvo una fuerte caída, antes le consolaba con la teta. Esta vez tocó hacerlo con mis brazos, caminando, arrullando. Él se acordó que antes esto lo hacíamos con la teta entonces al principio fue lo primero que él me pidió. Le dije que se acordara que ya no estaba disponible pero que aquí estaba mamá para consolarle. 

Día 25. Ya hoy no me ha pedido el seno. Espera pacientemente las tomas que tenemos disponibles. Hasta hace poco estábamos la toma de la mañana, la del medio de la siesta y una en la noche. Esta semana quitaré la de la mañana que ya me está costando darla por agitación. 

Día 26.  Ha pasado una semana y he empezado a quitar la toma de la noche. La última toma que le quitaré será la de la siesta de la tarde.

Día 27. Seguimos solo con la toma de la siesta, se acerca un viaje por 3 días será la despedida total de la teta y hoy se lo he comunicado; no lo ha tomado muy bien, su rostro se ha mostrado triste.

Esta toma de la siesta ha sido reemplazada por una rutina que incluye algunas veces porteo, habitación oscura y ruido blanco.

Día 28. Hoy me he ido de viaje, serán 3 días lejos de mi bebé. Espero que al regresar no me pida, pero soy realista es un hábito que lleva por sus 2 primeros años de vida y costará despedirse. 

Día 29. He regresado del viaje y su saludo fue con la mano en la teta. Como lo había pensado me ha pedido, pero le he dicho que ya la teta no estará disponible, me ha abrazado y he sentido sus brazos con tanto amor, nuestro vínculo se está fortaleciendo con otras muestras de cariño. Esto días han sido de mayor presencia que en otros anteriores, quiero que sepa que mamá sigue aquí para él y que soy más que su lechita preciada. 

Día 30. Ha pasado una semana sin darle nada de teta a mi bebé. Me siento extraña. y extraño la teta, me he sentido tentada a volver, pero sé que no quiero y lo tengo claro, además le daría un mensaje confuso a mi bebé.

Día 31. Llevo 8 días de destete y no había sentido congestión en mis pechos porque fue un destete paulatino y prolongado. Pero hoy siento alguna incomodidad. Me he sacado un poco de leche para descongestionar sin que eso le dé una señal a mi cuerpo que debe aumentar la producción. 

¿Qué voy a hacer con mi leche? creo que me haré un dije o un anillo para recordar mi amada lactancia. 

Día 32.  Hasta aquí escribo este capítulo de mi maternidad, no ha habido fiestas, no ha habido cartas, la extrañaremos y la recordaré como una de las mejores experiencias de mi maternidad. Mi bebé se sigue consolando, metiendo su manita en mi pecho (esto trato de evitarlo lo mayormente posible para no enviarle una señal de producción a mi cerebro). 

La decisión de dejar mi lactancia la he tomado con paz en mi corazón y con la convicción de que hasta aquí la disfruté en cuerpo y alma; convencida de que lo mejor para mi bebé no es la lactancia, lo mejor para él soy yo, sana y en calma. 

Con amor, Ker

Mamá

Asesora de Porteo

Creadora de Maternidad Ágape

Estudiante de Psicología (UNAD)

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